martes, 23 de agosto de 2011
TODOS SOMOS SEMBRADORES
Cada una de nuestras accioneses como una pequeña semilla que vamos dejando caeren el curso de nuestra vida, para luego recoger la cosecha.
El hombre de corazón compasivo va sembrando la bondad por donde pasa. Dando un poco de consuelo a quienes sufren.
En cambio el de corazón cruel siembra solo maldad, por lo que tendrá los frutos que él ha deseado.
Pasado el tiempo, la semilla comienza a germinar el que sembró bondad,cosechará en el momento de su muerte,paz tranquilidad y seguridad de que pronto recibirá su recompensa.
Pero el que sembró dureza y maldad cosechará zozobras inquietudes y temor de condenarse.
Sembremos la semilla del amor para que mañana la veamos germinar, con la esperanza de un mundo más humano y lleno de ilusiones para toda la humanidad.
