"Oh hombre que me creéis hostil, reacio y misántropo,cuan injustos sois conmigo.Ignoráis la oculta razón de que os parezca así.Mi corazón y mi espíritu estuvieron inclinados desde mi infancia a los dulces sentimientos del Amor.Dotado de un temperamento ardiente y activo,fácil a las distracciones de la sociedad, debí apartarme de los hombres en temprana edad pasar mi vida solitaria. Si algunas veces quise sobreponerme a todo...oh cuán duramente chocaba con la realidad renovada de mi mal y sin embargo no me era posible decir a los hombres !hablad más alto,gritad,que soy sordo¡ perdonadme si me veis retroceder, cuando más quisiera mezclarme con vosotros.Cuan humillante cuando alguien junto a mí oía una flauta lejana, y yo nada oía, o cuando alguien oía cantar al pastor, y yo nada oía. Estas experiencias me llevaron al borde de la desesperación, y poco faltó para que yo mismo pusiera fin a mi vida.Sólo el arte me contuvo.Parecíame imposible abandonar este mundo antes de llevar a cabo lo que me sentía obligado a realizar.Y así transcurrió esta vida miserable,un cuerpo tan irritable que al menor cambio me puede arrojar del estado peor al mejor ¡Oh Dios ! tú miras desde lo alto hasta el fondo de mi corazón y lo conoces,sabes que en él moran el Amor y la abnegación.Vosotros,mortales, si llegais a leer estas palabras,pensad,que habéis sido injustos conmigo y que el desventurado se consuela al encontrar otro desventurado como él , que a pesar de todos los obstáculos de la naturaleza, hizo cuanto estaba a su alcance,para ser admitido en el rango de los artistas y de los hombres de elección."
Carta escrita por Ludwig van Beethoven y que pertenece a su testamento.
