Conócete a ti mismo
características como seres humanos. Los
griegos planteaban esto como un ideal, ya que conocerse completamente es un
proceso inacabable. Sin embargo, es imprescindible saber las fortalezas y las
debilidades con las que contamos para tener la posibilidad de mejorar. Para
ello se requiere desarrollar la capacidad de introspección. Es decir, la
reflexión sobre los estados internos, la capacidad de orientar la mente hacia
nuestros pensamientos, emociones y actos. No es una tarea fácil, y en muchos
casos puede implicar cierto malestar al descubrir cosas que no nos gustan; pero
es la única forma de analizar diversos aspectos personales y cambiar lo que molesta,
daña o perjudica. No todas las personas logran una adecuada capacidad de
autoobservación. Mirarse a sí mismo implica aceptarse en lo positivo y en lo
negativo. Si no lo hacemos, tendemos a realizar acciones que pueden ir en
contra de nosotros mismos o que afecten a otros. La psicoterapia es, en ese
sentido, un espacio en el que el foco está centrado en analizar, con la ayuda
del terapeuta, los diferentes aspectos de la personalidad y desarrollar la
capacidad de escuchar lo que hay en nuestro mundo interno y tomar conciencia de
nuestras características, y ello con la finalidad de entendernos mejor.
Fuente: Adhara